ESTHER MARTÍNEZ LOBATO

“El Embarcadero es un desafío que obliga a cambiar prismas, filtros y perspectivas al espectador, pero también a quienes escribimos. Estamos frente a personajes maravillosos que hablan, sienten y viven unas emociones tangencialmente distintas a las que estamos acostumbrados.

Unos personajes que ejercen de motor, unos sobre otros, para cambiar sus vidas de forma radical, para asumir sus emociones y su sexualidad sin juicios”.